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París (ciudad)Artículo de la enciclopedia
Esquema
Introducción; Paisaje urbano; Economía; Lugares de interés; Instituciones educativas y culturales; Historia
A excepción de las tradiciones regionales, París ha exportado el significado de cultura francesa al resto del mundo; es más, la importancia internacional del francés como lengua, forma de pensar y actuar, ha prestado una mayor significación al importante papel que representa la capital. Tanto en términos educativos como culturales, el contraste que existe entre París y el resto de las provincias ha sido siempre extremadamente fuerte. Desde hace pocos años y de una forma lenta, esa hegemonía de la capital sobre la vida intelectual del país ha empezado a debilitarse; sin embargo, las instituciones de más prestigio docente en Francia siguen aún aglutinadas en la ciudad. La más destacada es la Sorbona, fundada alrededor de 1257 e incorporada a la Universidad de París. A principios de 1968, y dentro de una gran reforma, la universidad se descentralizó en trece componentes independientes. Otras instituciones importantes son el Colegio de Francia, fundado en 1530, la Escuela Politécnica (1794), el Instituto Católico de París (1875) y la Escuela del Louvre (1882). En París se encuentran la mayor parte de las emisoras radiofónicas y televisivas de Francia; es también sede de los periódicos más prestigiosos (Le Monde, Le Figaro, Libération) y de las revistas con más renombre, así como el centro internacional de las más importantes editoriales. La Biblioteca Nacional es la biblioteca pública de mayor relevancia, con más de nueve millones de volúmenes; su origen está en una pequeña colección de libros donados por Luis XI. La famosa Academia Francesa (fundada en 1635) también se encuentra en París, que es además sede de la mayoría de las compañías nacionales de música y teatro. Entre los principales teatros cabe señalar el de la Ópera, el de la Comedia Francesa de Ópera Cómica y el Odeón. Con más de cien museos, París puede enorgullecerse de ser la ciudad con la mayor concentración de tesoros artísticos del mundo. El Louvre, inaugurado como museo en 1793, cuenta ahora con 225 galerías y unas 400.000 obras catalogadas, siendo una de las mayores pinacotecas del mundo. El Centro Nacional de Arte y Cultura Georges Pompidou (centro Beaubourg), inaugurado en 1977, viene siendo una importante atracción turística. En 1985 se abrió al público el Museo Picasso en el restaurado Hôtel Salé, del siglo XVII. Este museo alberga la mayor colección de pinturas realizadas por Picasso, además de su colección privada. Entre otros museos de importancia destacan el Museo de París (Museo Carnavalet) y el Museo de Artes Decorativas.
A mediados del siglo III a.C., los parisii, un pueblo celta, fortificó la isla de la Cité y la bautizó como Lutecia. En el 52 a.C. los parisii quemaron la fortificación de la isla y abandonaron Lutecia a los romanos, que más tarde la ampliaron hasta la margen izquierda del Sena donde construyeron baños, un foro y señalaron el trazado de la mayoría de las calles parisinas. En la Galia romana, Lutecia empezó a conocerse como la ciudad de los parisinos, o París, ciudad entonces de escasa importancia. Según la tradición medieval, san Dionisio, primer obispo de la ciudad, llevó el cristianismo a la población, a mediados del siglo III d.C. Otra leyenda cuenta que santa Genoveva, patrona de París, ayudó en el 451 d.C. a la defensa de la ciudad en su lucha contra los hunos. La invasión de las tribus germánicas puso fin al control de Roma sobre París, y en el 508 la ciudad fue ocupada por el rey franco Clodoveo I que se instaló en ella. Los sucesores de Clodoveo no residieron en París pero, tras las incursiones vikingas en el siglo IX, los reyes capetos establecieron en París la capital de su reino y reconstruyeron la ciudad. Notre Dame (1163), Sainte Chapelle (1248) y un palacio real (1301) fueron construidos en la Cité, convirtiendo la isla en el corazón de Francia. Felipe II Augusto hizo levantar un muro alrededor de la margen derecha del río en 1190, al igual que una muralla defensiva que cerraba la margen izquierda en 1210. En la carta por la que el rey Felipe establecía la Universidad de París se identificaban los tres distritos del París medieval: la Cité; la ciudad o la ville, localizada en la margen derecha; y la universidad, en la margen izquierda. Para proteger París de los ingleses, Carlos V rehabilitó la muralla defensiva de la orilla izquierda, y en 1370 incorporó un nuevo muro en la orilla derecha (hoy constituyen los grandes bulevares), hacia el este, más allá del Louvre y defendía el flanco oriental con una fortaleza conocida como La Bastilla. Durante el desorden provocado por la guerra de los Cien Años contra Inglaterra, los parisinos se rebelaron repetidas veces contra la autoridad real, y los ingleses controlaron entonces la ciudad desde 1422 hasta 1439. La paz y la prosperidad quedaron restauradas en la segunda mitad del siglo XV. En el siglo XVI, Francisco I renovó el Museo del Louvre y construyó el nuevo Hôtel de Ville. Las disensiones religiosas entre católicos y protestantes (hugonotes) interrumpieron este renacimiento urbanístico. En París estaba muy arraigada la Iglesia católica, y miles de hugonotes murieron durante la masacre de la Noche de San Bartolomé en 1572. En 1594, con el nuevo rey borbón Enrique IV, París conoció por fin la paz. Los Borbones impusieron en París la arquitectura clásica y el absolutismo como forma de gobierno. Plazas como la place des Vosges, nuevos puentes como el Pont Neuf y el palacio de Luxemburgo señalaron el compromiso de la dinastía de los Borbones de convertir París en la nueva Roma. Luis XIV mejoró notablemente los servicios de la ciudad iluminando las calles de París, modernizando la red de distribución de agua y construyendo los Inválidos y los hospitales de Salpêtrière. Su sucesor, Luis XV, hizo diseñar la magnífica plaza de la Concordia. El pueblo de París se levantó en armas contra Enrique III en 1588, y contra Luis XIV en 1648. Cuando estalló la Revolución Francesa, en 1789, se instauró la I República, destronando a la monarquía existente. Durante la Revolución, y con Napoleón al frente, el dominio de París sobre el resto de Francia aumentó de forma considerable. La ciudad sufrió una gran inestabilidad política a lo largo de todo el siglo XIX y fue el centro de las revoluciones de 1830 y 1848 que impusieron cambios políticos en Francia. En 1844 se construyó otra muralla defensiva (hoy el bulevar périphérique). A comienzos de 1852, el emperador Napoleón III transformó radicalmente París bajo las sugerencias de su prefecto en el Sena, Georges Eugène Haussmann. Los nuevos parques de Boulogne y Vincennes embellecieron las zonas oriental y occidental de la ciudad, y los nuevos bulevares facilitaron el acceso al centro de París. La Ópera y la Escuela de Bellas Artes ejemplifican el estilo de este periodo. La Guerra Franco-prusiana (1870-1871) y la revuelta de la Comuna de París (1871) interrumpieron la reconstrucción de la ciudad. Los prusianos provocaron pocos daños, pero los comunards incendiaron gran parte del centro de la ciudad; 20.000 parisinos murieron en 1871 defendiendo la ciudad contra las tropas de la III República. La iglesia del Sagrado Corazón fue construida en Montmartre para expiar los graves daños infligidos por los revolucionarios. Entre 1871 y 1914 París se glorificó con el estilo de la Belle Époque, muestras que hoy se pueden contemplar en la Gare de Lyon, en el puente Alejandro III y en las estaciones del métropolitain (ferrocarril subterráneo). La I Guerra Mundial marcó el comienzo de un periodo de decadencia urbana en París; los servicios públicos no cubrían el crecimiento de la población, la reforma de la vivienda nunca ajustó sus proyectos a las demandas del pueblo y las contiendas políticas de la década de 1930 debilitaron el compromiso de la III República por mejorar las condiciones de vida. Bajo la ocupación alemana durante la II Guerra Mundial París soportó un fuerte asedio, pero sufrió pocos daños. Durante el periodo de posguerra, los gobiernos de la IV y V Repúblicas dejaron de controlar el crecimiento urbano y de construir nuevas viviendas, a pesar del desarrollo masivo de población concentrada en las zonas periféricas de la ciudad. Los proyectos de mejora durante la década de 1980 se centraron en la restauración del Louvre y en la construcción de un moderno teatro de ópera en la plaza de La Bastilla. Población (2005), 2.153.600 habitantes.
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