![]() |
Resultados en Windows Live®
Resultados en Windows Live® Página 2 de 2
Esquema
Introducción; Movimientos y reglas del juego; Enroque; Fases del juego; Notación del ajedrez; Historia del ajedrez; Torneos y campeonatos de ajedrez; Asociaciones de ajedrez
Se han escrito más libros sobre ajedrez que sobre todos los demás juegos juntos. El análisis en profundidad de todas las fases del juego, así como el registro de partidas, problemas y posiciones, se remonta al siglo IX y posibilitó el desarrollo de diversos métodos de notación ajedrecística. El sistema algebraico, desarrollado por los primeros jugadores árabes, es el más usado hoy en día. La notación algebraica asigna a cada casilla una letra y un número: las ocho hileras verticales (comenzando por la derecha del jugador que juega con las blancas) se nombran de la a a la h, y las ocho hileras horizontales (partiendo del bando blanco), se numeran del 1 al 8. Todas las piezas se designan por su letra inicial en mayúscula (para distinguir el rey de la reina, la reina se designa con la D de dama). Así por ejemplo, Df8 significa que la reina se mueve a la octava casilla de la columna f. La captura de una pieza se indica con la letra x. Dxb5 indica que la reina se come la pieza situada en la casilla b5.
El ajedrez tiene su origen en la India, más concretamente en el valle del Indo, y data del siglo VI d.C. Originalmente conocido como Chaturanga, o juego del ejército, se difundió rápidamente por las rutas comerciales, llegó a Persia, y desde allí al Imperio bizantino, extendiéndose posteriormente por toda Asia. El mundo árabe adoptó el ajedrez con un entusiasmo sin igual: estudiaron y analizaron en profundidad los mecanismos del juego, escribieron numerosos tratados sobre ajedrez y desarrollaron el sistema de notación algebraica. El juego llegó a Europa entre los años 700 y 900, a través de la conquista musulmana de la península Ibérica. En las excavaciones de una sepultura vikinga hallada en la costa sur de Bretaña se encontró un juego de ajedrez, y en la región francesa de los Vosgos se descubrieron unas piezas del siglo X, de origen escandinavo, que respondían al modelo árabe tradicional. Durante la edad media, las penínsulas Ibérica e Itálica eran las zonas donde más se practicaba. Se jugaba de acuerdo con las normas árabes (descritas en diversos tratados de los que fue traductor y adaptador el rey Alfonso X el Sabio), según las cuales la reina y el alfil son piezas relativamente débiles, que sólo pueden avanzar de casilla en casilla. Durante los siglos XVI y XVII el ajedrez experimentó un importante cambio, y la reina se convirtió en la pieza más poderosa, en cuanto a su movimiento se refiere, del tablero. Fue entonces cuando se permitió a los peones avanzar dos casillas en su primer movimiento y se introdujeron la regla conocida como en passant ('al paso'), que permite capturar el peón que sigue su marcha y no come la ficha que se le ha ofrecido por una determinada estrategia, y el revolucionario concepto del enroque. Los jugadores italianos comenzaron a dominar el juego, arrebatándoles la supremacía a los españoles. Los italianos, a su vez, fueron desbancados por los franceses y los ingleses durante los siglos XVIII y XIX cuando el ajedrez, que había sido hasta entonces el juego predilecto de la nobleza y la aristocracia, pasó a los cafés y las universidades. El nivel del juego mejoró entonces de manera notable. Comenzaron a organizarse partidas y torneos con mayor frecuencia, y los jugadores más destacados crearon sus propias escuelas.
A finales del siglo XVI comenzaron a organizarse los primeros certámenes ajedrecísticos, destacando el español Ruy López de Segura, considerado el inventor de la famosa “apertura española”. En el siglo XVIII fue el francés Philidur quien revolucionó el juego, resultando imbatible en todos los torneos. A lo largo del siglo XIX destacaron el alemán Adolf Anderssen y el estadounidense Paul Murphy. En 1914 se celebró en San Petersburgo un importante torneo, donde el zar Nicolás II creó el título de “gran maestro ajedrecista”, que concedió a los cinco finalistas: Emanuel Lasker, Alexander Alekhine, José Raúl Capablanca, Siegbert Tarrasch y Frank Marshall. Otros grandes jugadores del siglo XX fueron Max Euwe, Borís Spassky, Bobby Fischer, Mijaíl Tal, Anatoli Kárpov, Gari Kaspárov y los españoles Arturo Pomar y Miguel Illescas.
La Federación Internacional de Ajedrez (FIDE), organismo regulador del juego a nivel mundial, se fundó en París en 1924 y en la actualidad agrupa a 114 países miembros divididos en 11 zonas. En cada una de estas zonas se celebran torneos cada tres años, y los ganadores pasan a la Final de Candidatos, donde a su vez se determinan los aspirantes al título mundial. No obstante, en 1993 se produjo un cisma en el ajedrez mundial tras el cual la Asociación Profesional de Ajedrez (Professional Chess Association, PCA), organiza su propio Campeonato del Mundo al margen de la FIDE.
© 1993-2008 Microsoft Corporation. Reservados todos los derechos. |
© 2008 Microsoft
![]() ![]() |