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Hemorragia

Artículo de la enciclopedia

Hemorragia, salida de la sangre de los vasos sanguíneos. Puede deberse a una alteración o a una rotura traumática de los vasos sanguíneos, además de aparecer como complicación de muchas otras enfermedades. La úlcera péptica, por ejemplo, produce hemorragias digestivas por erosión de la pared de los vasos del estómago o el duodeno. La apoplejía o accidente cerebro-vascular agudo (ACVA) puede deberse a una hemorragia por rotura de un vaso cerebral. La hemofilia, enfermedad hereditaria de la sangre, se produce por la incapacidad de ésta para coagular. Una pérdida de sangre superior a 1 litro puede producir un shock hipovolémico. Si no se reemplaza esta cantidad de sangre, el shock hipovolémico quizá sea mortal.

La hemorragia se detiene mediante el proceso de coagulación de la sangre. La hemostasia (procedimientos para controlar la pérdida de sangre) se basa en la detención del flujo sanguíneo para que la sangre pueda coagular. La mejor técnica para detener una hemorragia es aplicar presión directa sobre la herida. También es útil la elevación de la parte afectada. Un torniquete se debe aplicar sólo cuando no se pueda reducir la hemorragia por otros procedimientos; la aplicación de un torniquete aumenta el riesgo de amputación.

La cirugía se desarrolló por completo a partir del siglo XIX gracias a tres pilares fundamentales: la anestesia, la hemostasia y el control de la infección. El sangrado en cirugía se evita mediante la aplicación de una técnica ordenada y mediante disección cuidadosa. La técnica quirúrgica (forma de apertura de los planos de disección superficiales y profundos que conducen al cirujano a la región anatómica deseada) bien planeada y ejecutada evita los vasos principales. La disección cuidadosa de los tejidos permite identificar y aislar los vasos secundarios y hemostatizar los vasos pequeños antes de que sangren. La hemostasia quirúrgica se realiza mediante dos técnicas: la coagulación y la ligadura. La cogulación se aplica a vasos de pequeño calibre y se realiza con el bisturí eléctrico. La ligadura se aplica a vasos de calibre medio: consiste en el anudado del vaso con hilo de sutura o con un clip vascular. Un procedimiento especial de hemostasia es la aplicación de fibrina (proteína natural que forma el coágulo sanguíneo) en forma de láminas o esponjas. El sangrado difuso (en sábana) puede controlarse mediante esponjas de fibrina. Las láminas sirven para envolver nervios, tendones y órganos. La fibrina, al ser un producto natural, permanece en el organismo, donde se metaboliza con rapidez.

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