Buscar en Encarta

Resultados en Windows Live®

Mira los resultados de la búsqueda en
Resultados en Windows Live®

Ornamentación

Artículo de la enciclopedia

Ornamentación, arte de embellecer una línea melódica. El deseo de variar o expandir una simple melodía se remonta a la época medieval, cuando los propios cantantes se encargaban de elaborar los contornos básicos del canto gregoriano. Esta técnica alcanzó considerables niveles de complejidad en el siglo XVI. Por entonces todas las partes o voces de una composición polifónica podían, ocasionalmente, estar sometidas a un embellecimiento improvisado. Estos pasajes floridos y, a menudo, muy virtuosos se conocían con el nombre de disminuciones, dado que las notas largas se descomponían en otras de más breve duración. Sin embargo, fue durante el periodo barroco cuando el arte de la ornamentación alcanzó su punto más alto. Las partes solistas escritas de los movimientos lentos de las sonatas para violín de Arcangelo Corelli, por ejemplo, sólo ofrecían la estructura desnuda para que los músicos interpretaran en torno suyo las improvisaciones más floridas y expresivas. Los cantantes de la época adoptaron unos procedimientos similares, especialmente con el retorno a la primera sección en las arias da capo. Desde finales del siglo XVIII los compositores se han mostrado reacios a otorgar una libertad tan grande a los intérpretes y han asumido la tarea de escribir su música con mayor precisión. No obstante, aún subsisten vestigios de la práctica primitiva, especialmente en el jazz, cuyas técnicas aplicadas a la improvisación solista guardan mucha semejanza con las practicadas por los músicos del renacimiento.

A finales del siglo XVI se intentó codificar parte de las improvisaciones estereotipadas. En el prefacio de su Le nuove musiche (1602), el compositor y cantante italiano Giulio Caccini distinguía entre dos tipos de ornamentación en las cadencias.

Estos patrones solían llamarse effeti en Italia, y el segundo de ellos fue el precursor directo del posterior trino o trillo en italiano.

Sin embargo, fue en Francia donde se llevaron a cabo los avances más significativos respecto a la ornamentación. Los patrones decorativos (llamados agréments) se multiplicaron hasta alcanzar una cantidad que hizo necesario establecer un sistema complejo de símbolos que los distinguiera y que sirviera como método acordado de abreviatura musical. Dichos símbolos fueron ampliamente adoptados y, durante el siglo XVIII, ampliados aún más por el influyente compositor y profesor Carl Philipp Emanuel Bach. En su forma revisada siguieron en uso hasta principios del siglo XIX. Los ornamentos más comunes de los siglos XVII y XVIII se pueden clasificar en cinco categorías: trinos, mordentes, apoyaturas, deslizamientos y grupetos.

El trino es una alternancia rápida de la nota escrita con la inmediata superior y se puede representar de varias maneras diferentes.

Con sólo algunas excepciones, los trinos comienzan en el tiempo de la nota superior. Los símbolos (a) y (b) a veces señalan un trino más largo que los (d) o (e), pero los compositores no han sido constantes a este respecto. Del mismo modo, incluso la longitud de la línea ondulante de (c) no puede considerarse como una indicación fiable de la duración intencionada del trino. En piezas rápidas, los símbolos (a) o (e) pueden, en ciertas circunstancias, presuponer sólo una única repercusión que comienza sobre la nota principal, un ornamento descrito por C. P. E. Bach como Schneller.

En aquella época las preferencias se inclinaban por tres tipos diferentes de resoluciones.

La ausencia de resolución en la notación original no necesariamente implicaba el final simple de (a); los medios más efectivos de resolver un trino generalmente quedaban a la discreción del intérprete.

El mordente (del italiano mordere, 'morder') es una alternancia entre la nota escrita y la inmediata inferior y, al igual que el trino, se ejecutaba comenzando en el tiempo fuerte.

La apoyatura es una nota disonante que se sitúa en la parte fuerte del tiempo y que se resuelve inmediatamente en otro tiempo más débil. Antes de 1800 solía escribirse como una nota pequeña. Como era la ornamentación más expresiva, la apoyatura se acentuaba más que la resolución. Como regla general, los profesores del siglo XVIII recomendaban que el ornamento ocupara la mitad del valor de una nota doble o dos tercios del de una nota triple.

Durante esta época, las apoyaturas a menudo solían incluirse aunque no estuvieran determinadas por el compositor; ello era especialmente habitual en los recitativos, donde las notas repetidas de las cadencias casi siempre se ornamentaban.

Las apoyaturas breves, ejecutadas tan deprisa que las notas principales pierden algo de su valor, se hicieron muy populares en la última parte del siglo XVIII, aunque este método de interpretación sólo se considera adecuado para las notas cortas, repetidas o sincopadas. C. P. E. Bach abogaba por la disposición de algunos finales adicionales para señalar este tipo de apoyaturas pero esta práctica no fue universalmente adoptada.

El deslizamiento tenía dos notas breves que se elevan conjuntamente hacia la nota principal. Se escribía de varias maneras. En los instrumentos de teclado la nota inicial a menudo se mantenía pulsada.

El gruppo es un grupo de cuatro o cinco notas que resuelven en torno a la nota central. La interpretación rítmica depende de una serie de factores pero, en términos generales, es conveniente distinguir entre aquellas en las que el símbolo está debajo de la nota y en las que aparece entre dos notas.

A partir de 1800, cuando los compositores comenzaron a escribir en notación musical de una manera que dejaba menos libertad a los intérpretes, el uso de los símbolos de ornamentación cayó significativamente en desuso. Por ejemplo, las apoyaturas largas fueron absorbidas dentro de la melodía en notación ordinaria. El significado y aplicación de los otros símbolos también cambió de manera considerable. El trino perdió gradualmente su función armónica y en su lugar se convirtió en un comienzo ornamental puramente melódico (a menos que se indicara de otra forma sobre la nota escrita). Los músicos del siglo XIX continuaron utilizando los símbolos pero de forma confusa, refiriéndose al anterior como mordente invertido. Ahora es costumbre describir dichos ornamentos como mordentes superior e inferior, respectivamente. La notación de la apoyatura corta también fue causa de algunas discusiones. Louis Spohr, el compositor y violinista alemán, defendía la inserción de una barra diagonal , pero las convenciones más antiguas acabaron prevaleciendo. En su uso actual, las notas de gracia sueltas, del tipo ilustrado por Spohr, pueden ejecutarse incluso de forma fraccionada antes del tiempo, sobre éste, o de forma simultánea. El término acciaccatura (del italiano acciaccare, 'machacar') generalmente se aplica a este ornamento aunque, teóricamente, sólo el tercer método de interpretación se adapta al estricto significado del término.

No es posible detallar el tema de la ornamentación musical de forma escrita y cubrir todas las circunstancias diferentes en las que puede aflorar. Es más, son raras las ocasiones en las que existe una única manera correcta de tocar un ornamento particular. Siempre ha sido necesario contar con cierto grado de flexibilidad a la hora de incorporar cada ornamento de la manera más natural y sin esfuerzo dentro de la línea melódica.

Buscar en esta página
Ver página para imprimir
Enviar




© 2008 Microsoft