![]() |
Resultados en Windows Live®
Resultados en Windows Live® Esquema
Crónica, exposición cronológica en prosa que narra la historia de una nación, un linaje real, una institución (como la Iglesia en un determinado país) o una fundación individual (como un monasterio).
Si bien el mundo antiguo produjo obras como las Fasti Consulares o las Capitoline romanas, la época de florecimiento de la crónica se sitúa preferentemente en la edad media y el renacimiento. Pese a que comparte con la épica, la saga islandesa y los cantares de gesta el deseo de exaltar la historia de un pueblo o sus héroes, la crónica se distingue por su estructura miscelánea —resultado en ocasiones de la recopilación de anales realizada por diversos autores— y su pretensión de rigor histórico. Así por ejemplo, Beda el Venerable destaca por su inusual acercamiento a este objetivo en su crónica Historia ecclesiastica gentis anglorum (Historia eclesiástica del pueblo inglés) que completó en el año 731. Otros cronistas combinan la fábula con la historia y sólo respetan los hechos más próximos a su tiempo. A lo largo del siglo XIII se desarrolló en la localidad francesa de Saint-Denis una importante escuela de cronistas latinos, cuya labor queda resumida en las Grandes crónicas de Francia. Entre los cronistas franceses de este periodo destaca Jean Froissart, que estudió durante el siglo XIV las hazañas históricas de nobles ingleses y franceses. El cronista más destacado de Gran Bretaña fue Godofredo de Monmouth, autor de Historia Regum Britanniae (Historia de los reyes de Bretaña, 1139), que tomó como fuente los Gildas del siglo VI y la obra del historiador galés Nennius, además de la de Beda, para escribir una crónica que comienza con el legendario Bruto, nieto de Eneas, y concluye con Cadwallader, el último de los reyes británicos. Entre los héroes que aparecen en sus páginas figuran el rey Arturo y otros personajes de la leyenda artúrica, como el mago Merlín, de quien se dice que transportó Stonehenge hasta su actual ubicación en Salisbury Plain.
En España destacan dos escuelas de cronistas: la catalana, representada por autores como Bernat Desclot y Ramón Muntaner; y la castellana, cuyo principal exponente fue el rey Alfonso X el Sabio, quien con su Grande e general estoria inaugura una tradición de Crónicas generales que se prolonga por espacio de dos siglos. El descubrimiento de América (1492) provocó la aparición de multitud de escritos, inicialmente en forma de cartas o diarios, que pronto se convirtieron en relatos y crónicas de todo cuanto iba apareciendo ante los asombrados ojos de los españoles y sus acompañantes. A lo largo del siglo XVI se desarrolló un nuevo género literario, las crónicas de Indias, sobre los temas, los hombres y las cosas que constituían “la maravilla de América” o “la novedad indiana”, según los cronistas más recientes. Entre esas crónicas, Diario de a bordo de Cristóbal Colón; Relación de Indias (1496) de fray Ramón Pané, compañero del descubridor; Décadas de Orbe Novo (1511-1550) de Pedro Mártir de Anglería; Mundus Novus (1504) de Américo Vespucci; Relación del primer viaje alrededor del mundo (1522) de Antonio de Pigafetta; Naufragios y comentarios (1542) de Álvar Núñez Cabeza de Vaca. Ver Cronistas de Indias.
© 1993-2008 Microsoft Corporation. Reservados todos los derechos. |
© 2008 Microsoft
![]() ![]() |