Buscar en Encarta

Resultados en Windows Live®

  • Scapigliatura - Wikipedia, la enciclopedia libre

    La Scapigliatura fue un movimiento artístico y literario desarrollado en la Italia septentrional, que tuvo su epicentro en Milán y que luego se expandió instalándose en toda la ...

  • Scapigliatura

    Ribellione alle regole, disagio esistenziale, poco genio e molta sregolatezza degli Scapigliati. Nelle osterie a Milano, tra pittori, romanzieri e poeti.

  • Scapigliatura - Wikipedia

    La Scapigliatura fu un movimento artistico e letterario sviluppatosi nell' Italia settentrionale nella seconda metà dell' Ottocento; ebbe il suo epicentro a Milano e si andò poi ...

Mira los resultados de la búsqueda en
Resultados en Windows Live®

Scapigliatura

Artículo de la enciclopedia
Multimedia
Giuseppe GaribaldiGiuseppe Garibaldi

Scapigliatura, movimiento literario y artístico italiano que se desarrolló tras la proclamación del reino de Italia (1861) sobre todo en el norte, y en particular en Milán, capital del mundo editorial y del periodismo.

El término scapigliatura, que significa ‘libertinaje’, ‘desenfreno’, procede del título de una novela de Cletto Arrighi (seudónimo de Claudio Righetti), El libertinaje y el 6 de febrero (1862), que narra el hecho histórico de la fallida sublevación de Mazzini en Milán en 1853. En la novela la palabra designa a un grupo de jóvenes patriotas anticonformistas y amantes del arte, “dispuestos tanto a lo bueno como a lo malo”. En efecto, los escritores scapigliati adoptaron posiciones bastante críticas frente a la literatura y la cultura italianas de su tiempo, admirando sobre todo a autores extranjeros como Baudelaire, Gautier, Heine, Hoffmann, Jean Paul y Poe: una predilección que determinó un positivo efecto de apertura y rejuvenecimiento de la cultura literaria italiana.

Autores de distintas edades, de extracción social muy diversa, de ideología con frecuencia antitética (desde el socialista Paolo Valera hasta Carlo Dossi, colaborador de Francesco Crispi), quedaron unidos por su crítica casi siempre radical a la tradición literaria italiana, y dieron voz al inconformismo y a las contradicciones que caracterizaron al nuevo Estado unitario. Su crítica la realizaron tanto en obras narrativas, como en textos poéticos impresionistas, con contenidos e imágenes muy incisivas (esqueletos, cadáveres, momias). Se trata de textos impregnados de una tensión ideal a la que se contrapone la conciencia de la imposibilidad de una quietud espiritual y la atracción fatal hacia todo aquello que la vida y los cuerpos tienen de menos etéreo y sublime. Sus ideas y provocaciones, que suscitaron vivas polémicas y animadas discusiones, fueron publicadas en algunas revistas scapigliate, como la Cronaca grigia de Arrighi o la Palestra letteraria artistica scientifica de Dossi.

El padre reconocido del movimiento fue Giuseppe Rovani, autor de novelas históricas, admirado sobre todo por Cien años (1869), en la que reconstruye un siglo de la vida milanesa (desde mediados del siglo XVIII hasta mediados del XIX) a través de una miríada de personajes históricos y de ficción en un riquísimo mosaico narrativo alternado con cuadros costumbristas.

Iginio Ugo Tarchetti se ocupó, en cambio, de la novela social (Paolina, 1866, Una noble locura, 1867), y escribió los Cuentos fantásticos (1869), inaugurando un género poco afortunado en Italia. Pero su fama se debe sobre todo a la novela corta Fosca (1869); es el nombre de la protagonista, una mujer fea y enferma de los nervios, que fascina y arrastra casi hasta la locura a Giorgio La Ferlita, un joven y arrogante militar incapaz de sustraerse a esa magia.

Arrigo Boito fue un refinado músico, muy conocido por los libretos de Ópera que escribió para sus propias obras Mefistófeles (1875), y Nerón, representado en La Scala en 1924 bajo la dirección de Toscanini. Para Verdi escribió Otelo y Falstaff. Como poeta compuso Rey Oso (1865) y El libro de los versos (1870), aunque escribió también cuatro novelas, entre las cuales destaca El alfil negro (1867), historia de una partida de ajedrez a muerte entre un negro, Tom, y un blanco, Giorgio Anderssen, en la que cada uno lleva su correspondiente color.

Carlo Alberto Pisani Dossi es el escritor más refinado del grupo: publicó su primera novela, Anteayer-por escrito (1868), cuando contaba sólo dieciocho años; a continuación escribió una novela irónicamente autobiográfica, Vida de Alberto Pisani (1870). Su humorismo se nutre de un lenguaje muy abigarrado en el que elementos dialectales se mezclan con neologismos formando un pastiche muy original, que en algunos casos anticipa la prosa de Gadda.

Emilio Praga fue un buen poeta: Paleta (1862), Penumbras (1864); mientras que Paolo Valera dedicó su vida a denunciar las míseras condiciones del proletariado de la sociedad industrial, con numerosas obras en las que retrató sin mistificaciones a personajes marginales y describió situaciones de degradación: los héroes de sus páginas son prostitutas, pordioseros, mendigos o humildes trabajadores. Un mundo encerrado en el Casone di porta Magenta, el palacio milanés que, con sus míseros habitantes, es el protagonista de la mejor novela de Valera, El gentío (1901).

En Piamonte algunos escritores siguieron a los scapigliati lombardos: Giovanni Faldella (En Viena, un paseo con el lápiz, 1874, y Figuritas, 1875), Giovanni Camerana (Versos, 1907).

Los escritores scapigliati frecuentaron a otros artistas con los cuales compartieron el interés por un nuevo arte moderno: por ejemplo, el libro Amores (1867), de Dossi, fue ilustrado por un pintor scapigliato, Luigi Conconi. Entre estos artistas cabe destacar a Tranquillo Cremona, Daniele Ranzoni y el escultor Giuseppe Grandi. Se trata de una pintura en equilibrio entre el pasado y el presente, entre la tradición y la innovación. En este ambiente se movió también el escultor Medardo Rosso. Gracias a sus esculturas de cera, dedicadas a personajes marginales de la vida urbana, Rosso fue muy admirado por Umberto Boccioni, que fue el que cambió la tendencia impresionista de la scapigliatura a posturas más vanguardistas que condujeron al futurismo.

Pintores, escultores, músicos y escritores de la scapigliatura constituyeron una pequeña sociedad no exenta de contradicciones y profundas discrepancias, pero unida por algunos rasgos que luego sus continuadores exageraron. Una de esas características es el motivo romántico del artista perseguido y pobre, destinado a morir joven (Tarchetti murió de tifus a los treinta años, Camerana y Cremona se suicidaron): un mito favorecido por la lectura de una obra francesa célebre en la época, Escenas de la vida bohemia (1851), de Henri Murger, obra en la que se basa la ópera La Bohème de Puccini.

Buscar en esta página
Ver página para imprimir
Enviar




© 2008 Microsoft