Vista del centro histórico de la ciudad neerlandesa de Brielle, con la iglesia de Santa Catalina al fondo. La ciudad es famosa porque, en el transcurso de la guerra de los Países Bajos, después de que las tropas navales de Guillermo de Orange-Nassau se apoderaran de su puerto en 1572, los rebeldes tomaron el control de la mayor parte de las ciudades del norte de los Países Bajos, que se convirtieron en la base de la revuelta contra la Monarquía Hispánica.