| La guerra de Sucesión austriaca constató el derecho de María Teresa a heredar de su padre, Carlos VI, la corona del Sacro Imperio Romano, como gobernante de los dominios de los Habsburgo. Apoyada por Francia, Gran Bretaña, Países Bajos, Prusia y Rusia, dedicó la mayor parte de su reinado a defender la legitimidad de su ascenso al trono frente a otros aspirantes europeos. |