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El filósofo escocés David Hume escribió: 'la costumbre constituye la guía fundamental de la vida humana'. Efectivamente, el conocimiento de las costumbres supone una guía importante para comprender el alma de un país y de sus gentes. Con el siguiente texto se intenta ofrecer una panorámica del entorno de las costumbres nacionales: cómo se desposan sus habitantes, cómo celebran las familias sus fiestas o las ocasiones festivas, qué comen, cómo se relacionan, cómo se divierten, etc.
Las parejas se suelen casar entre los 28 y los 35 años, y a menudo esperan hasta haber logrado una cierta estabilidad económica. Es habitual que los jóvenes vivan juntos antes de casarse o en lugar de ello. Los matrimonios legales se celebran en los ayuntamientos, y las ceremonias nupciales religiosas son optativas.
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A lo largo de los años, el tamaño de las familias se ha ido reduciendo. La familia media actual tiene entre uno y dos hijos, y los que nacen en las áreas urbanas suelen independizarse cuando empiezan a ganar un sueldo o cuando inician sus estudios universitarios. En las áreas rurales son más comunes los hogares formados por familias extensas. Normalmente trabajan ambos cónyuges, sobre todo en el este del país. Los valores tradicionales de orden, respeto, responsabilidad y realización sigue siendo importantes, pero la vida familiar es mucho menos rígida y existe una amplia variedad de estilos de vida, especialmente en el oeste. En las ciudades, la mayoría de la población vive en apartamentos; las viviendas unifamiliares son muy caras. En la Alemania occidental, alrededor del 40% de las casas son propiedad de sus ocupantes; este porcentaje es inferior en el este.
Los platos tradicionales alemanes se componen en buena medida de carne y patatas, y, en menor cantidad, de distintos tipos de pasta. Es popular la carne de cerdo, al lado de la de ternera, y, en menor proporción, se consume carne de pollo. El cerdo se prepara de muchas maneras, en parte según la región; se puede tomar asado y acompañado con bolas de masa cocida en Munich, por ejemplo, o servido como jamón en zonas de Renania Septentrional-Westfalia. El cordero es muy apreciado, y se consume mucho en el norte. El pescado es popular en las áreas cercanas al mar del Norte, como en Hamburgo, lo mismo que en el sur, en Baviera, donde abundan las truchas. Cada región tiene su propio tipo de Wurst (salchicha). También se toman bizcochos y pasteles.
El desayuno suele ser ligero, a base de panecillos y queso, lonchas de carne o jamón acompañados con café u otra bebida caliente. Tradicionalmente, la comida principal es la del mediodía, pero un número creciente de personas la hace a la noche y almuerza sólo un bocadillo o un plato ligero. Una comida típica se compone de sopa, un plato fuerte y un postre. Una comida ligera común es el Abendbrot, que consiste en una sola rebanada de pan con lonchas de carne, queso, salsa y ensalada. Los alemanes suelen hacer la compra diaria en las tiendas de comestibles, y prefieren utilizar ingredientes frescos cuando cocinan. Son populares los platos étnicos y la comida rápida. En el oeste, por lo menos, hay un buen número de restaurantes italianos, griegos y chinos, y muchos de los restaurantes de alto nivel ofrecen platos de la nueva cocina francesa.
Los alemanes son conocidos como grandes productores y bebedores de cerveza, pero también les gustan los vinos, especialmente los nacionales. En Alemania hay numerosas pequeñas empresas vinícolas cuya producción se destina exclusivamente al mercado interno. Las bebidas sin alcohol son cada vez más populares entre los jóvenes.
El almuerzo tiene lugar entre mediodía y las 14 horas, y se cena entre las 18 y las 21 horas. Las normas en la mesa son muy parecidas a las de otros países europeos. El pescado se come normalmente con un cubierto específico, en lugar de con cuchillo, y la mayoría de la población prefiere beber agua mineral embotellada en vez de agua corriente.
Un fuerte apretón de manos es la forma más habitual de saludo. Las fórmulas de salutación varían de una región a otra, pero la frase más frecuente es Guten Tag! (¡buenos días!). También es común un simple Hallo (hola), y muchas personas del sur de Alemania usan Grüß Gott! (¡Adiós! o ¡Vaya usted con Dios!) como saludo.
Tradicionalmente, sólo los miembros de la familia y los amigos íntimos se dirigen unos a otros por su nombre. Los alemanes son mucho más formales en este sentido que otros pueblos occidentales, si bien los jóvenes utilizan cada vez más expresiones informales. En los saludos formales, los alemanes utilizan los apellidos y los títulos, como Herr (señor), Frau (señora) y Fräulein (señorita). En las situaciones más formales, estos tratamientos deben combinarse con los títulos profesionales de la persona, a veces prescindiendo del apellido. Por ejemplo, un profesor con título de doctor podría recibir el tratamiento de Herr Professor Doktor; la directora de un departamento en una empresa o en la administración pública recibiría el tratamiento de Frau Direktorin. Fräulein se usa con mucha menos frecuencia que en el pasado; de hecho, las nuevas generaciones casi no lo utilizan.
Los alemanes difícilmente hacen una visita sin previo anuncio. La puntualidad es importante, aunque es aceptable un retraso de hasta un cuarto de hora respecto de la hora acordada. Cuando se recibe una invitación a comer, es habitual llevar flores u otro regalo a los anfitriones. Las cenas suelen durar hasta bien entrada la noche, pero las visitas diurnas son más bien cortas, salvo cuando la invitación es a Kaffeetrinken (tomar café), para lo cual se sirven dulces con el té o con el café entre media tarde y bien entrada la tarde.
Cuando se alterna socialmente fuera del hogar, las bodegas de vino o los jardines de la cerveza son muy populares en la estación calurosa. En las épocas frías, mucha gente se reúne en los bares y cafeterías.
Gracias a los convenios negociados de horarios laborales, los alemanes disfrutan de un tiempo de ocio relativamente amplio, que les permite realizar actividades tales como pasear, esquiar, nadar, correr, practicar el ciclismo y el tenis, o hacer viajes turísticos en coche. En las áreas urbanas es frecuente que la gente tenga en propiedad o arriende pequeños huertos cerca de la ciudad. El gusto de los alemanes por la vida al aire libre se traduce en una fuerte conciencia ambiental.
El fútbol (Fußball) es el deporte más popular y los clubes tienen en conjunto millones de socios. Los clubes y asociaciones recreativas desempeñan un papel importante en la vida social local; los hay para todo tipo de actividades. Los jóvenes son más proclives a participar en deportes de equipo dentro de los clubes locales que en los clubes escolares.
En toda Alemania, los clubes patrocinan Volksmärsche, marchas de 10 kilómetros o más por una ruta predeterminada. Estos eventos son especialmente populares en el sur del país. Algunas veces no se anuncia dónde se celebrará la competición hasta la mañana en que tienen lugar, lo cual añade suspense a la prueba. En este caso, los participantes sintonizan la radio local para enterarse a dónde deben acudir y compran una tarjeta que han de sellar en los puntos de control distribuidos a lo largo del recorrido. Las Volksmärsche pueden dar lugar a manifestaciones festivas pues, una vez terminada la competición, los participantes y los espectadores suelen alternar mientras toman pasteles, tartas, salchichas y otros refrigerios. Los participantes reciben premios por las distancias acumulativas que han recorrido y por el número de competiciones a las que han asistido.
De las artes, la música es la preferida por los alemanes, seguida del teatro. Las generosas subvenciones estatales y locales permiten que incluso las ciudades más pequeñas puedan mantener una compañía estable de ópera, una orquesta y, a veces, un ballet, y muchos pueblos tienen un grupo de teatro o de música. Todos cuentan con un fuerte apoyo, y en verano se celebran festivales de música y artes en todo el país.
Los alemanes del oeste tienen una larga tradición viajera, algo que los alemanes del este empiezan a disfrutar ahora. La gente emplea también su tiempo libre en ver la televisión y visitar a los amigos.
El día de Año Nuevo Neujahr (1 de enero) es fiesta oficial en Alemania.
En la semana anterior a la Cuaresma católica, se celebra el carnaval –en alemán, Fastnacht o Fasching— en algunas regiones, donde la gente organiza bailes de disfraces, cabalgatas y otros festejos. En la región de Renania, en el oeste de Alemania, el primero de los cinco días que dura el carnaval es el Weiberfastnacht, o 'Carnaval de las mujeres'. Se dice que la tradición tuvo su comienzo en la ciudad de Beuel, a principios del siglo XIX, cuando las lavanderas se cansaron de ver cómo sus maridos celebraban el carnaval sin ellas y, todavía peor, gastándose el dinero que ellas ganaban lavando ropa. En señal de protesta, las propias mujeres empezaron a festejarlo con canciones y bailes. Ahora, esta celebración es famosa por su liberalidad y por los frecuentes espectáculos estrafalarios.
La semana anterior a la Pascua se denomina en Alemania Karwoche —'Semana Sosegada' o 'Semana Silenciosa'— y el Jueves Santo se conoce como Jueves Verde. Este nombre le viene de la tradición de dar una rama verde a los penitentes tras terminar su penitencia. El Domingo y el Lunes de Pascua también se celebran, con servicios religiosos el domingo y reuniones familiares el lunes.
La noche de Valpurgis, Walpurgisnacht, tiene lugar el 30 de abril. En esta misma fecha, pero en el siglo VIII, los restos de Santa Walburga se trasladaron a Eichstätt. Desde entonces, según la leyenda, se encontró un aceite en las rocas de Eichstätt que tenía el poder de curar, por lo cual se erigió un santuario en honor a Santa Walburga, que se venera como santa protectora contra la magia. En el pasado, la gente creía que en la noche de Valpurgis las brujas sobrevolaban las montañas del Harz de Alemania. En sus intentos por librarse de las brujas, golpeaban cacerolas y sartenes y encendían antorchas. Este día se conmemora aún con hogueras y otros festejos.
El Día del Trabajo (1 mayo) se suele celebrar levantando mayos y participando en desfiles. El 3 de octubre es el Día de la Unidad Alemana, y, el 31 de ese mismo mes, algunos alemanes conmemoran el Día de la Reforma, que se conoce también como el Día de las Tesis de Lutero. En esta fecha del año 1517, Martín Lutero fijó sus 95 tesis en la puerta de una iglesia en Wittenberg. En sus escritos manifestaba sus problemas con la Iglesia católica apostólica romana. Este acontecimiento marcó el comienzo de la Reforma protestante.
El tiempo navideño comienza con el Adviento, que dura desde el domingo más cercano al 30 de noviembre hasta el 24 de diciembre. En los pueblos y en las ciudades se organizan mercados de Navidad y abundan las veladas musicales. Los niños ponen sus zapatos la noche anterior al día de San Nicolás (6 de diciembre) para recibir pequeños obsequios. Los regalos importantes se dan en Heiliger Abend (Nochebuena), y la familia descansa el día de Navidad (25 de diciembre). El 26 de diciembre también es fiesta oficial.
En el año 325, siendo papa el que luego sería San Silvestre, el emperador de Roma estableció el cristianismo como religión oficial del imperio. Desde entonces, San Silvestre se asocia con la abolición del paganismo. La noche de San Silvestre, o Silvesterabend, se celebra el 31 de diciembre, con fiestas a medianoche y fuegos artificiales. Tocar un cerdo en Silvesterabend se cree que trae buena suerte; por este motivo, en muchos hogares, las personas cuelgan un cerdo de mazapán y lo tocan a media noche.
En algunas regiones de Alemania, se celebran varias fiestas religiosas católicas y protestantes a lo largo del año, como Pentecostés, la Ascensión, Corpus Christi y el día de Todos los Santos.
Fuente: Atlas mundial Encarta.
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