Lectura adicional de Encarta Aparece en
El Concilio de Constanza

El Concilio de Constanza puso de manifiesto las diferencias a la hora de abordar la reforma y unificación de la Iglesia.

Fragmento de Historia de los papas.

De Ludwig Pastor.

La constitución eclesiástica es un organismo, en el cual no se puede reformar una parte sin que se sientan los resultados en la totalidad; mas la inmensa mayoría de los congregados en Constanza pretendían solamente la supresión de algunos abusos perniciosos, y la tutela de ciertos asuntos especiales; los intereses particulares sofocaban la solicitud por el bien común. Ningún estado quería empezar por poner la mano en su propia reforma, y cada uno pretendía acometerla primero á costa de los demás. Ruda oposición se manifestaba entre los intereses de los empleados curiales y los obispos; entre el clero regular y secular; entre los obispos y las Universidades; y en este choque de tendencias diversas, no había que pensar en una acción unánime; lo cual no se ocultaba á los contemporáneos. Un orador eclesiástico caracterizaba clara y distintamente en Costanza, en 1416, las condiciones fundamentales de una reforma general, insistiendo en que: «Sería un buen fundamento para restituir la Iglesia á su debida hermosura, el que cada estado reconociera lealmente sus propias faltas, sin disimulación, sin engañarse á sí mismo, sin disculparse; y se resolvieran á su propia reforma, no sólo con la boca, sino con el corazón y con las obras; pues un gran impedimento de la reforma de la Iglesia consiste en que cada estado pone en último término sus propias faltas y desórdenes, para no fijarse en ellos, cerrando los ojos para no ver, tapándose los oídos para no oir, ocultando todo lo que puede, disculpando cuanto puede y sobredorando cuanto le es posible. Con lo cual hacen como si huyeran de la presencia de Dios misericordioso, que de otra suerte estaría dispuesto á apiadarse de ellos.

También en Encarta

Fuente: Pastor, Ludwig. Historia de los papas. Barcelona: Gustavo Gili, 1910.

Aparece en

Concilio de Constanza

© 2008 Microsoft