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El Cantar de los Cantares

El fragmento que sigue (uno de los más elevados de la poesía de la Biblia) corresponde al Cantar de los Cantares, libro que ha influido notablemente en la posterior poesía de todos los pueblos. En él, la novia (la Iglesia para un número importante de biblistas) es contemplada por el novio (Dios) con unas imágenes y unas metáforas de un grandísimo valor literario.

Fragmento del Cantar de los Cantares.

Cantar de los Cantares, 4.

EL NOVIO.

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1¡Qué bella eres, amada mía
qué bella eres!
Paloma son tus ojos
a través de tu velo;
tu melena, cual rebaño de cabras,
que ondulan por el monte Galaad.
2Tus dientes, un rebaño de ovejas de esquileo
que salen de bañarse;
todas tiene mellizas,
y entre ellas no hay estéril.
3Tus labios, una cinta de escarlata,
tu hablar, encantador.
Tus mejillas, como cortes de granada
a través de tu velo.
4Tu cuello, la torre de David,
erigida para trofeos;
mil escudos penden de ella,
todos paveses de valientes.
5Tus dos pechos, cual dos crías
mellizas de gacela,
que pacen entre lirios.
6Antes que sople la brisa del día,
y se huyan las sombras,
me iré al monte de la mirra,
a la colina del incienso.
7¡Toda hermosa eres, amada mía,
no hay tacha en ti!
8Ven del Líbano, novia mía,
ven del Líbano, vente.
Otea desde la cumbre del Amaná,
desde la cumbre del Sanir y del Hermón,
desde las guaridas de leones,
desde los montes de leopardos.
9Me robaste el corazón,
hermana mía, novia,
me robaste el corazón
con una mirada tuya,
con una vuelta de tu collar.
10¡Qué hermosos tus amores,
hermana mía, novia!
¡Qué sabrosos tus amores! ¡más que el vino!
¡Y la fragancia de tus perfumes,
más que todos los bálsamos!
11Miel virgen destilan
tus labios, novia mía.
Hay miel y leche
debajo de tu lengua;
y la fragancia de tus vestidos,
como la fragancia del Líbano.
12Huerto eres cerrado,
hermana mía, novia,
huerto cerrado,
fuente sellada.
13Tus brotes, un paraíso de granados,
con frutos exquisitos:
14nardo y azafrán,
caña aromática y canela,
con todos los árboles de incienso,
mirra y áloe,
con los mejores bálsamos.
15¡Fuente de los huertos,
pozo de aguas vivas,
corrientes que del Líbano fluyen!

LA NOVIA.

16¡Levántate, cierzo,
ábrego, ven!
¡Soplad en mi huerto,
que exhale sus aromas!
¡Entre mi amado en su huerto
y coma sus frutos exquisitos!

Fuente: Biblia de Jerusalén. Equipo de traductores de la edición española de la Biblia de Jerusalén. Bilbao: Editorial Desclée de Brower, SA, 1994.

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Cantar de los Cantares

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