| Alergia e intolerancia a los alimentos | Vista del artículo | ||||
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| 3. | Intolerancia a los alimentos |
La intolerancia a los alimentos se define como una reacción adversa a la comida en la que no se puede demostrar una reacción de hipersensibilidad del sistema inmunológico, ya que los análisis de sangre y las pruebas dermatológicas para detectar alergias dan un resultado negativo. Es posible que el sistema inmunológico participe de alguna manera en la producción de los síntomas, pero no como factor determinante.
Algunas de las intolerancias a alimentos más conocidas son la intolerancia al gluten (enfermedad celíaca), la intolerancia a la lactosa, la intolerancia a la fructosa y la intolerancia a las proteínas de la leche de vaca.
| 1. | Intolerancia al gluten (enfermedad celíaca) |
La enfermedad celíaca se debe a la sensibilidad al gluten, un complejo de proteínas que está presente en la harina del trigo, cebada, centeno, avena y triticale. La enfermedad puede aparecer a cualquier edad. La existencia de gluten en la dieta provoca, en algunas personas, un cuadro de diarrea, pérdida de peso, distensión abdominal, disminución de la absorción de algunos nutrientes y retraso del crecimiento en los niños.
La causa de esta intolerancia se desconoce, aunque se cree que influyen factores genéticos, ambientales e inmunitarios. El diagnóstico se basa en la biopsia intestinal, en la que se demuestra la presencia de una lesión atrófica característica de la mucosa del intestino delgado, y en que la supresión del gluten de la dieta hace desaparecer los síntomas y modifica esta lesión. El tratamiento consiste en la eliminación total del gluten de la dieta.
| 2. | Intolerancia a la lactosa |
La lactosa es un hidrato de carbono que está presente en la leche. La intolerancia a la lactosa se debe a una disminución o ausencia de lactasa, una enzima que permite la absorción de lactosa en el intestino delgado. El déficit de lactasa puede estar presente en el momento del nacimiento o ser consecuencia de enfermedades que afectan a la mucosa del intestino delgado. Una mala absorción de la lactosa puede originar síntomas como diarrea y dolor abdominal.
| 3. | Intolerancia a la fructosa |
La fructosa y la sacarosa (azúcar doméstico) están presentes en alimentos como la fruta, los zumos o los cereales a los que se ha añadido azúcar. La intolerancia a la fructosa se debe a la ausencia de una enzima que participa en la hidrólisis de este azúcar. Cuando el lactante empieza a consumir alimentos con fructosa aparecen los síntomas: vómitos, ictericia, aumento de tamaño del hígado, irritabilidad, letargia e incluso convulsiones. El tratamiento requiere la supresión total de la fructosa, la sacarosa y el sorbitol de la dieta.
| 4. | Intolerancia a las proteínas de la leche de vaca |
La intolerancia a las proteínas de la leche de vaca suele aparecer en la infancia y, en muchas ocasiones, es transitoria. Produce cuadros gastrointestinales agudos con vómitos y diarrea, o diarrea crónica y mala absorción de nutrientes, con pérdida de peso y retraso en el crecimiento. El tratamiento consiste en suprimir la leche de vaca de la dieta. La reintroducción del alimento debe hacerse con cautela, muy poco a poco.